Hoy he ojeado un par de libros de repostería de tantos que tengo abandonados en la estantería y, en uno de muffins, cookies y donuts, me he topado con esta receta que ya hice en una ocasión hace tiempo y recuerdo que gustó mucho (no me equivoqué... ^_^).
Lo mejor de esta ocasión ha sido su elaboración "a 4 manos". Invité esta mañana a mi pinche ocasional (mi vecinito de 5 años) para que me ayudara a hacerlas y, batiendo (nos comemos un lacasito), ahora azúcar, (otro lacasito), tamizamos la harina (otro lacasito),... ¡por poco no quedamos sin lacasitos para la receta!
Me tienen enamorada estas magdalenas. Queda muy esponjosas, dulces, la decoración tan colorida llama mucho la atención y los lacasitos le dan un toque de sabor muy especial.
Me tienen enamorada estas magdalenas. Queda muy esponjosas, dulces, la decoración tan colorida llama mucho la atención y los lacasitos le dan un toque de sabor muy especial.
Para 10-12 unidades:
245 g
harina de repostería
2 y 1/2 cucharaditas de levadura
1/2
cucharadita de bicarbonato sódico
100 g azúcar blanco
1 cucharadita de esencia de vainilla
75
g de grageas coloreadas (lacasitos)
1
huevo L
1
sobre de azúcar avainillado
60 ml
aceite de girasol
2
yogures naturales
Precalentamos
el horno a 180ºC.
Batimos
el huevo. Añadimos el azúcar, el aceite, la esencia de vainilla y el yogur. Mezclamos bien.
Incorporamos
la harina con la levadura, el bicarbonato y las grageas.
Distribuimos
la masa en los moldes y horneamos a 180ºC durante 30 minutos.
Los
dejamos reposar 5 minutos, desmoldamos y los decoramos con grageas y chocolate derretido.




