Cada vez me resulta más fácil y rápido hacer arroces, fideuás, cous-cous, pasta,... Abres la nevera y ¿qué tienes? pimientos, cebolla, tomate, gambas, rape,... pues ¡a trabajar con ello!: un buen sofrito, añadir el pescado, aromatizar con hierbas (laurel, tomillo,...), unas hebras de buen azafrán (no me valen esos tarritos a los que llamamos "colorante"), algún que otro ingrediente que se nos ocurra (en esta ocasión le he echado una tacita de tomate frito, por probar), cocemos con el caldo de los restos del pescado que hemos usado y ya tenemos lista una exquisita fideuá. ¡Tan fácil!
Sé que está feo decirlo pero... ¡me salió buenísimo! ^__^ Mi chico repitió dos veces y al día siguiente por poco nos mordemos por el poquito que había sobrado.
Esta receta la presento al concurso del blog Cocina con Catalina. A ver si tenemos suerte.
Espero que os guste y feliz fin de semana.
Para 4 personas:
300g de gambas o langostinos
400g de rape
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 taza de tomate frito
1 hoja de laurel
tomillo
orégano
unas hebras de azafrán
8 puñados de fideuá
Troceamos las verduras. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva las ponemos a pochar a fuego medio durante unos 10-15 minutos.
Mientras, limpiamos el pescado y separamos la carne y los despojos (las cabezas y cáscaras de las gambas y la cabeza y espina del rape).
En una olla ponemos un poquito de aceite y los restos del pescado. Le damos unas vueltas con el fuego fuerte para que suelten bien los jugos y cubrimos de agua. Dejamos hervir a fuego medio.
Volvemos a la sartén. Cuando las verduras estén blanditas añadimos la carne de las gambas y del rape troceada y las hierbas (laurel, tomillo, orégano,...).
Le damos unas cuantas vueltas y añadimos el tomate frito. Si no queremos echarle tomate podemos echar un chorrito de vino blanco o incluso ambas cosas.
Agregamos los fideos y los mezclamos bien durante un par de minutos para que cojan sabor.
Vertemos el caldo de pescado que lo tendremos en la olla hirviendo a fuego medio/bajo y dejamos que todo cueza durante unos 10-15 minutos (dependiendo del punto en el que nos guste el fideo).
Tapamos la sartén con un trapo y dejamos reposar antes de servir.
La fideuá está más buena si la cocinamos de un día para otro y suele servirse con mayonesa o alioli casero.














